domingo, enero 30, 2005

La naturaleza no deja de ser irónica. ¿Por qué? Su creación más perfecta se halla al borde de la extinción: el hombre. No pudimos evitar finalmente nuestra destrucción. ¿De qué sirvieron miles de años de evolución, de pensamiento lógico, de uso de la razón?. No se sabe exactamente quien inició la guerra nuclear, si los yanquis o los israelitas -¿o se dice israelís?- lo único claro es que se jodieron -y de pasadita al resto de la humanidad- al tener un sentimiento recíproco de índole atómico. Quince años en los que he vagado sin hallar rastro alguno de otras personas sobrevivientes, o al menos, hasta hoy que hallé a una mujer de edad indefinible y ojos que reflejaban el cansancio y la desolación de quince años sobre su espalda. Al parecer es una mujer de carácter firme, de ideas claras, pues me dijo: "Si no hallamos otras personas, otros hombres y/o mujeres, con los que iniciar una nueva sociedad, Ud. y yo tendremos que iniciarla. No importa el amor ni lo que sienta por mí. Sólo interesa su semilla y mi matriz". ¿Dije que la naturaleza no deja ser irónica? Exacto. Lo dije, soy el elegido de los dioses, la esperanza de la humanidady, al parecer, el único sobreviviente homosexual del planeta.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Que se extingua la raza humana.

Lz.

8:10 a. m.  
Blogger kat said...

La astucia busca salir del paso.

La inteligencia piensa en las consecuencias a largo plazo.

Y sobre todo:
La manteria NO SE DESTRUYE, sino se TRANSFORMA...

Lástima que a muchos no les interese pensar en ello

10:34 a. m.  
Blogger Miscelánea de un Despistado said...

Pasa que no nos hemos dado cuenta de que nosotros somos "el eslabón perdido"... Y, parafraseando a Einstein, hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana...

8:01 p. m.  

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